El soldado.
01:27 horas. 2014/03/27
Se fue mi mejor amigo, pero no me
dejo solo… me dejo a su hijo. Aun me hace falta un soplo de vida para que el
despierte; tengo uno y no es malo, es de una vieja amiga mía y me la obsequio sin
que se diera cuenta. No es que no la aprecie, pero no es la que necesito. Ya
tengo el anillo que me ayudara a contactarme con el hijo del humano, espero y
le guste el color negro; solo me hace falta el soplo de vida correcto y un
nombre apropiado para el… y creo que se me está ocurriendo el correcto…
Leónidas… si, es el correcto; espero que a su madre este de acuerdo conmigo.
Otra cosa muy importante, ¿que será niño o niña? Dejare que su madre elija,
pero si decide que sea niña… tendré que pensar un nuevo nombre.
La fase de acoplamiento al cuerpo
no fue sencillo, por unos momentos pensé que lo perdería… pero es fuerte al
igual que su padre. Como me gustaría que lo viera nacer. Le enseñare todo lo
necesario para que me ayude a combatirlo, el será mi espada para las próximas
batallas; y le contare todo, o lo que pueda recordar, sobre su padre Leo.
Tengo que irme, estoy conectado
de contrabando… no quiero levantar sospechas.
12:37 horas.
-¿Cómo te sientes?-
-Bien, pero hay que hacerlo rápido.
No quiero que esa cosa se entere de lo que estamos haciendo-
-Descuida, solo tomara unos
minutos. Muy bien, comencemos-
-Antes de que empieces solo dime
una cosa ¿Por qué quieres deja un descendiente?-
-Para que te ayudara con “el
demonio”, además no quiero dejarla sola. Esto te va a doler un poco, ¿listo?-
-Sí, solo date prisa- le respondí
mientras veía el techo de cristal, el clima a fuera era horrible. De pronto se
escucha una alarma, y algo no ésta bien. – ¿Qué pasa? –
-Al parecer el soplo de vida que
le di no lo acepto, pero aun así puede implantarse al cuerpo. Solo tendrás que
buscarle uno que el necesite y acepte. ¿Continuo?-
-Sí- y observo a muchas personas
de blanco a mi alrededor, entre ellas esta Cortana quien toma mi cabeza y besa
dulcemente mi frente.
-Todo saldrá bien- me dice ella
mientras acaricia mi cabello. Nuevamente se escucha la alarma, y todos empiezan
a moverse rápido. Empiezo a perder un poco la vista, veo borroso.
-¿Qué sucede? No puedo ver bien-
-Tranquilízate lo tenemos bajo
control- me dijo con una sonrisa, aquella que me da cuando estamos en problemas.
Volteo a mi derecha y veo mi mano con sangre. Y escucho a uno de ellos
diciendo: -pierde mucha sangre señor-
-Has una transfusión- dice
Cortana tapándome los ojos con una manta. Siento mi cuerpo hervir, mi cuerpo lo
siento pesado… no puedo levantar mis manos, no puedo mover ni siquiera un solo
dedo. La respiración se acelera, mi corazón late más fuerte que nunca.
-¿Signos vitales?-
-100 % y aumentando señor-
-Bien, ¿qué hay del sangrado?-
-Se detuvo señor, pero… aahhhggg.
Su sangre está hirviendo, esto no es normal-
-Él no es un ser normal-
-Señor los signos vitales bajan,
70% a bajando-
-Prepárense, no hay que dejar que caiga en coma-
-siguen bajando sus signos
vitales…-
Pierdo el conocimiento por un
largo tiempo, y no sé qué está pasando. Solo los escucho a lo lejos lo que
dicen, apenas puedo distinguir las voces.
-Desfibrilador, ahora…-
-Desfibrilador al 100% señor…-
-Despejen…- creo que fue Cortana
quien dijo eso, la verdad no estoy seguro. Nunca había sentido tanta paz, tanta
tranquilidad…


